Siete Pasos para Dejar de Somatizar (Segunda Parte)

somatización
5. Quinto paso: Dile No a la falta de Perdón
Hay personas que no odian pero no perdonan, que no tienen orgullo pero no perdonan, que no tienen miedo a volver a ser heridos, pero no perdonan, que no andan amargados hablando de sus frustraciones pero no perdonan. Es decir, ellas deciden no pasar la vida amargados, ni angustiados, ni humillando al que le hirió, pero simplemente, dicen entre si “yo olvido pero, no perdono”.
Esta es sin duda, una gran trampa emocional, la persona cree estar sana porque no anda hablando de lo sucedido, cree estar sana porque no anda temblando del miedo, y cree estar sana porque todavía trata al que le hirió, como si nada pasó, pero todo esto, no es mas que una capa que oculta sus verdaderos sentimientos y emociones, esta persona simplemente, ha sabido camuflar lo que realmente siente en su interior, y le ha dado nombres distintos, para no admitir que siente odio, orgullo, miedo, amargura y falta de perdón.
La mayoría de estas personas, son las que terminan sorprendiendo a la gente, cuando un día, sin previo aviso, sacan todo lo que tenían dentro del corazón.
Muchas veces esta persona, que estuvo acumulando todos esos sentimientos, sin darse cuenta, se queda conmovida por su reacción.
Lamentablemente, esta persona lucho hasta el final, por mantener unas relaciones favorables, pero en su interior había un volcán que necesitaba salir a flote, y es allí, cuando ella descubre de que realmente, no había superado la situación, pero ya es tarde, ya perdió la relación, perdió su imagen, y perdió la expectativa real de lo que realmente estaba sintiendo, y se siente confundida.
Tal vez, todavía no has llegado a esa etapa, pero necesitas revisar si ya has perdonado realmente a esa otra persona, o en realidad el problema esta allí latente, necesitas, estudiarte, analizarte y sinterizarte contigo mismo, y si descubres que no le has perdonado, empieza a trabajar en ello
6. Sexto paso: Dile No a la Venganza
Otra de las cosas que podemos experimentar internamente, es una pequeña, mediana o gran dosis de necesidad de vengarnos.
A veces esta camuflada como una necesidad de dar escarmiento, de enseñar a la otra persona, de demostrar que te mereces respeto, de querer castigar la acción más no a la persona en si.
Pero esto también es una mentira peligrosa, muchas personas, han perdido a su ser querido, justo cuando estaban pasando por una temporada, en la que no se trataban por una herida causada, y luego que se muere su familiar, sienten no haber parado con ello a tiempo, y no haberse podido reconciliar con su ser querido antes de que se muriera, otros terminan perdiendo a su familiar, no porque se muere, sino porque la otra persona, ahora no quiere perdonar lo que le hiciste, en tu intento de vengarte, o tomarte la justicia por tu propias manos.
La venganza, es uno de los peores males sociales, y sociofamiliares, la sed de venganza nunca se sacia, y al final, la persona termina quedando atrapada en su propia trampa, gran porcentaje de la violencia social e intrafamiliar, que existe a nivel mundial, es producto de este letal síntoma emocional, que la gente manifiesta.
7. Séptimo paso: Dile Si a la Paz Interior
La paz interior, no es algo que se recibe por unas pastillas, por las terapias psicológicas, o por los ejercicios de Yoga, tampoco se aprende en una religión, y mucho menos, se aprende por ir a un brujo, la paz interior se consigue, tomando decisiones, en tu alma, para ello tienes una voluntad, que tiene sentimientos, emociones, y una mente para pensar, si quieres paz interior decídete por ella.
No puedes pretender tener paz interior si no perdonas, ni creer que puedes tener paz interior si odias, o querer tener paz interior si te dejas amargar por el pasado, o has decidido no perdonar nunca jamás, y mucho menos, si decides tomar la justicia en tus propias manos.
Tú decides quieres paz interior decide perdonar, decide ser agradecido con la vida, decide olvidar el error, decide no hacerle agravio a otros, aunque te hayan herido, de lo contrario, querrás Paz interior, solo de labios, pero tu voluntad, estará muy lejos de alcanzarla.
No puedes ser un río de dos fuentes o eres amargo o eres dulce, o eres valiente o eres débil, o eres feliz o eres un desdichado, o eres una persona con buenos sentimientos, o eres perverso también, tu decides que quieres ser, pero ser una persona vengativa, orgullosa, amargada, temerosa, intolerante, nunca te ayudara a tener Paz Interior.
La paz interior solo se consigue en un corazón perdonador, un corazón lleno de amor, un corazón que se esfuerza intentando sobreponerse a las viejas heridas, y dejando todo atrás. Si deseas paz interior, empieza con destruir las murallas, que no te permiten llegar a ella.

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